Hecho a mano en Lima, Perú · Envíos a todo el mundo

Nuestra historia

Un taller familiar en Lima

Antrina nació en la mesa de nuestra casa. Hoy seguimos ahí: eligiendo piedras, enrollando alambre y dando forma a cada árbol con las manos.

Cómo empezó

Todo empezó con un árbol de amatista que hicimos para regalar. Gustó tanto que nos pidieron otro, y luego otro. Con el tiempo, la mesa de la casa se convirtió en un pequeño taller familiar.

El nombre Antrina viene de esa idea de echar raíces: cada árbol está pensado para acompañar una intención —amor, abundancia, protección, alegría— y quedarse contigo mucho tiempo.

Cómo hacemos cada árbol

Elegimos las piedras una a una por su color y su forma. Después enrollamos el alambre a mano, rama por rama, y montamos el árbol sobre una base natural.

No usamos moldes ni máquinas. Un árbol grande puede llevarnos más de un día de trabajo, y por eso no hay dos iguales: el tuyo será muy parecido al de las fotos, pero único.

Lo que nos importa

Trabajamos con piedras naturales y materiales que duran. Embalamos cada pedido con cuidado para que llegue intacto, en Lima, en el resto del Perú o al otro lado del mundo.

Y si buscas algo especial —una piedra concreta, un tamaño, un mensaje— lo hacemos contigo.

Elige tu árbol

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